Ardor Witches [Parte B]

Traducido por Adri_VolKatina

recorteardor

Verano de 1945, en las afueras de Romagna.

Me desperté ante la luz solar que se asomaba entre los huecos de las cortinas.
Era una habitación normal, pero equipada con lo más esencial. Mis sábanas estaban limpias, mi suave almohada, una pintura de un paisaje de Romagna colgaba en la pared.  Tal como una sala de hospital.

Llegué aquí después de que mis heridas habían sido tratadas con primeros auxilios… probablemente. Es decir, no recuerdo lo que sucedió en aquel entonces.

La Operación Trajanus, ejecutada con la intención de establecer contacto con el Neuroi, había fracasado. No tenía ningún gran sentimiento ante ello. Aunque uno puede notar que las Witches son, de alguna u otra forma, tratadas preferentemente, no soy nada más que
un soldado de líneas. ¿Conversar con los Neurois? Pensar en ese tipo de cosas puede dejarse a los académicos y profesionales.

El problema reside en lo que vendría después. Una enorme colmena Neuroi, en una escala que no se había visto incluso durante las batallas en Karlsland, porque “esa” había aparecido repentinamente, Venezia cayó. Igual que yo.

Mi campo de visión se estaba volviendo negro mientras mi magia estaba agotada hasta el límite. Ya no era capaz de distinguir los Neuroi. La sensación de brazos fuertes sujetándome en su abrazo, y las voces de dos Witches que se preocuparon en la batalla, eran los últimos recuerdos que tuve.

Las dueñas de esas voces estaban tocando a la puerta del consultorio médico. El par estaba peleando, se podía escuchar, incluso desde el otro lado de la puerta. Las dejé pasar.

“¿Cómo te va, Angie?” la que me preguntó eso, era una Witch alta con un aire de pereza a
su alrededor, Capitán “Don” Dominica.

“¡Don! ¡Por supuesto que Angela aún estaría durmiendo!” Y ésta sería la ligeramente más
bajita, Capitán Jane Godfrey. Ambas son compañeras de mi unidad.

Angela: “No, ya estoy despierta, no se preocupen.”

Cuando dije eso, comenzaron a hablar de su objetivo de hoy.

Jane: “Mis disculpas por visitarte tan temprano, dije que deberíamos esperar hasta el
mediodía, pero Don no escuchaba eso.”

Dominica: “Porque estabas friendo esas rosquillas con tanto entusiasmo. También quería ser entusiasta.”

Jane: “¡Espera, Don! ¿Por qué revelaste eso? Quería que fuera una sorpresa.”

Dominica: “¿Ah si? Lo siento.”

Parece que la Capitán Jane trajo rosquillas hechas a mano. Aunque realmente no puedo llamarlo una bendición, comer no era un problema ya que la mayoría de mis heridas eran externas.

“Gracias. Provecho.” rápidamente abrí el paquete, me encontré con un tenue aroma dulce de pasta y azúcar. Las rosquillas eran sencillas, cubiertas de azúcar. “¿Por qué no las comemos juntas? Ustedes también se levantaron temprano, ¿verdad?”.

Dominica: “Eso sería genial.”

Jane: “¡Ya te dije Don! ¡Se un poco más discreta!”

Ese intercambio calmó mi corazón. También había estado preocupada, habiendo oído que la Capitán Dominica fue hospitalizada por un período de tiempo debido a las lesiones que sufrió en mi rescate, cuando me aislé en el campo de batalla. No sabía cómo abordar el tema. Pero si perdía esa oportunidad, ¿no sería más difícil hablar?

“Lo siento”. Terminé diciendo algo así.

“¿Por qué?”. La Capitán Dominica me pregunto.

Angela: “¿Qué… no es mi culpa que te lastimaras?”

Con mis palabras la Capitán Dominica inclinó su cabeza, luciendo perpleja. “No digas cosas que no puedo entender. Fue culpa del Neuroi que me lastimara, no tuya.”

Angela: “Bueno, pero…”

La conversación con la Capitán Dominica siguió en el mismo sentido. ¿Qué debería decir para hacerla avanzar? Viendo el estado en el que estaba, la Capitán Jane intervino justo a tiempo. “Shhh, ¿Angela, no tienes problemas por qué Don esta actuando así?”

Dominica: “¿De verdad?”

Jane: “Pero en serio, por favor, no te preocupes por eso. ¡Las lesiones de Don fueron más o menos el resultado de sus excesivos ataques! ¡Era lo que merecía! ¿Por qué no toma en cuenta su posición de apoyo!”

Dominica: “Tu apoyo fue impecable. Estaba encantada todo el tiempo.”

Angela: “Ow-”

Dios, tengo cero interés en los asuntos del amor, pero mirando a esas dos, pude sentir que mi expresión se relajó.

“Sonrió,” dijo la Capitán Dominica.

Angela: “¿Es raro que sonría? No es que sea de Karlsland”.

“Nah, no es extraño.” Cuando dijo eso, creo que vi un toque de placer en el
usualmente inexpresivo y apático rostro de la Capitán Dominica.

Dominica: “Volvamos, Jane.”

Jane: “¡Eh! ¡Pero si acabamos de llegar!”

Después de haber cumplido su objetivo, el par se fue con el mismo escándalo con el que
llegaron.

Al final, no lograron comer en lo absoluto. Comiendo las dulces rosquillas, vi desde mi
ventana como se iban en moto.

<--- Parte A || Continuar leyendo, parte C --->

15352699_m

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s